Rusia, la mejor anfitriona de la historia

jueves 21 junio, 2018

Rusia, la mejor anfitriona de la historia

Moscú. 5 de junio. Rusia toca fondo nueve días antes de iniciar su Mundial. El 1-1 ante Turquía relega a la anfitriona al puesto 70 del ránking FIFA, el más bajo de su historia y de las 32 selecciones que disputan el torneo.Siete partidos sin ganar -estaba a uno de igualar su peor racha- motivaron que el VEBArena le despidiera con pitos.

El pesimismo crecía con las lesiones de Kokorin, Dzhikiya, Vasin y Kambolov. «No soy psicólogo para calmar a la gente, pero nadie debería preocuparse», aseguraba Cherchesov.

La tensión también iba ‘in crescendo’ en una selección incapaz de pasar la fase de grupos de la Confederaciones. «Quiero pedirles a los periodistas que nos apoyen. El Mundial no ha empezado y están actuando de forma agresiva.Esperen al final para sacar conclusiones», imploró Dzyuba.

El tiempo le ha dado la razón. Las victorias ante Arabia Saudí (5-0) y Egipto (3-1) convierten a Rusia en la mejor anfitriona de la historia tras dos partidos disputados. La ‘Sbornaya’ ha marcado más goles (8) en 180 minutos que en los siete partidos anteriores (6). Suma, de hecho, las mismas dianas que necesitó España para proclamarse campeona del mundo en Sudáfrica 2010.

La fuerza del destino

Las bajas en defensa han jugado en favor de Cherchesov. Rusia recuperó a Ignashevich tras dos años retirado de la selección. Una decisión capital por el buen rendimiento del veterano central (38 ‘primaveras’) y porque obligó a Rusia a variar el esquema: pasó a jugar con cuatro atrás en lugar de con cinco. No le ha ido mal. El gol de Salah, de penalti, es el único tiro que ha recibido Akinfeev.

La lesión de Dzagoev, llamado a tirar del carro junto a Golovin, también ha sido trascendental. Su sustituto, Cheryshev, suma ya tres goles, uno más que en las dos últimas temporadas de Liga con el Villarreal.

«Sólo pido que juegue dignamente, que muestre un fútbol moderno, interesante y bello y pelee hasta el final», se limitó a decir Vladimir Putin en plena crisis. Una orden que se han tomado al pie de la letra. La presión es la seña de identidad de una Rusia que no practica un fútbol excelso. Ninguna selección supera los 118 kilómetros recorridos contra Arabia… ni los 115 ante Egipto.

La mano de Cherchesov también se nota. Kutepov, Mário Fernandes y Gazinski se han asentado en un once del que han desaparecido Kudriashov o Granat. Ante Egipto metió a Dzyuba en lugar de Smolov. Le salió bien. La ‘torre rusa’ (1,96 metros) mojó como ya hiciera con Arabia. «No es un accidente que llevemos dos victorias. Somos muy solidarios», se defiende Cherchesov.

Fuente: marca.com